La palabra actualidad es un término que en nuestro idioma permite referir al tiempo
presente, a lo que está sucediendo ahora, es decir, a aquellos sucesos, acontecimientos,
que se producen al momento de comentarlos, o bien a aquella acción que se efectúa en el
momento, se lo puede llamar como actualidad.
Por otro lado, la palabra actualidad es habitual que también la utilicemos para dedignar a
aquel hecho que en un determinado tiempo desencadena la atención de un importante
número de personas. Por ejemplo, en los medios de comunicación masiva es habitual oír
que tal periodista o columnista traerán toda la actualidad en materia política, deportiva,
policial, entre otras opciones.
Entonces, las contracaras del concepto de actualidad serían el pasado y el futuro, porque
el primero indica a aquellos hechos que ya han sucedido en relación con un tiempo
determinado, en tanto, el futuro, implica a aquello que aún no ha sucedido y se espera que
suceda en el tiempo.
MODERNA:
El período de la Historia conocido como Historia Moderna es aquel que se ubica entre la
Edad Media y la Edad
Contemporánea. Si bien su comienzo fluctúa entre dos eventos tales como la caída de
Constantinopla en manos
de los turcos (en el año 1453) o el descubrimiento de América por parte de los europeos
(1492), su finalización
es más fácilmente distinguible y se considera tradicionalmente al año de la Revolución
Francesa (1789) como hito
final de este período. Normalmente entonces, la Historia Moderna se ubica entre los siglos
XV y XVIII.
Una de las características principales de la Historia Moderna es el paso del teocentrismo
(todas aquellas teorías y
razonamientos filosófico-teológicos centrados en Dios) al antropocentrismo (conjunto de
ideas que ponían al ser
humano como centro del Universo). Con el antropocentrismo, el hombre moderno recurrirá
a los valores
racionales, científicos y realistas para comprender el mundo en el que vive, dejando de
lado la religión o los
valores teocéntricos como elementos centrales de su vida. Además, para muchos
pensadores, la Historia
Moderna significó el primer momento de completa unidad entre las civilizaciones de todo el
planeta ya que los
navegantes europeos llegaron a unir y conocer la mayor parte del mundo desconocido
hasta el momento.
MODERNIDAD:
El concepto de Modernidad designa, en principio, un determinado período cronológico que abarca los últimos cinco siglos. La presunción de que, a lo largo de esos siglos, pueden mantenerse ciertos rasgos como permanentes, indicaría el supuesto de la existencia de criterios no estrictamente cronológicos en vista a su definición y, por tanto, el recurso a caracteres de contenido y de tipo histórico. El concepto puede abordarse desde distintos puntos de vista, según consideraciones de tipo estético, filosófico, político, etc. En nuestra presentación lo tomaremos, ante todo, como un concepto histórico-filosófico, en la medida en que aparece como criterio caracterizador de una determinada época, a la vez que vinculado a rasgos de tipo normativo.
El concepto alcanza un uso cada vez mayor en la historia, la teoría de la historia y la filosofía de la historia, logrando rasgo canónico con el siglo XVIII. Surge al hilo de una nueva conciencia del tiempo histórico, por la que se distingue entre las edades Antigua, Media y Moderna (o Modernidad). Pronto, en el siglo XIX, se añadiría una Edad Contemporánea, referida a los tiempos novísimos. El momento de la ruptura con la Edad Media viene ejemplificado, según ópticas distintas, como Renacimiento o como Reforma.
La Semántica de los tiempos históricos, preconizada por R. Koselleck, ha investigado los principales rasgos históricos con que aparece la nueva temporalización, vinculada al concepto de Modernidad. Ante todo, lo cronológico o temporal adquiere un significado histórico propio. Así, los siglos (saecula) se comprenden como unidades coherentes y cargadas de sentido. Se impone el axioma de la irrepetibilidad, como lo expresa Herder: «No hay dos cosas en el mundo que tengan la misma medida del tiempo... Así pues (se puede decir verdadera y audazmente), en un tiempo del universo hay un número incalculable de tiempos»1.

ROMANTICISMO
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REALISMO
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Las diversas fuentes
consultadas, permiten establecer que el Romanticismo es un movimiento
artístico, literario y cultural que tuvo su inicio en Inglaterra y Alemania a fines del siglo XVIII, y se extendió
a otros países de Europa y a América, durante la primera mitad del siglo XIX. Marcó una ruptura con la ideología de la Ilustración y el Neoclasicismo.
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Movimiento literario y pictórico que surgió a mediados del siglo XIX,
marcando una ruptura con la fantasía y subjetividad que distinguían al
Romanticismo.
La expresión libre de los sentimientos más íntimos, propios del
escritor romántico, son sustituidos un movimiento que busca eliminar todo
aspecto subjetivo, así como los hechos fantásticos o sentimientos que se
alejen de lo real.
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Características
Ante las reglas rígidas del período anterior, el
escritor romántico reacciona expresando sus sentimientos y se rebela contra
cualquier norma que impida expresarlos, provenga ésta de la patria, la
sociedad o incluso de Dios. Se impone, así, la absoluta libertad en
política, moral y arte.
Aunque como consecuencia del enfrentamiento entre su espíritu idealista y la
cruda realidad, se produce la desesperación y el desengaño, un elemento que
resulta característico de este movimiento
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CARACTERISTICAS
Como se ha expuesto, en concomitancia con este
movimiento, surge el Naturalismo, corriente literaria lleva hasta las máximas
consecuencias los postulados del Realismo, intentando retratar la realidad
con un método científico, para lo que hizo de la
observación y de la experimentación su método de trabajo. La conclusión a la
que llegaron sus cultivadores es que el hombre es pura materia y que no tiene libertad de actuación,
porque su existencia se halla determinada por la herencia genética y las circunstancias sociales.
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Algunos críticos consideran a Baladas
líricas (1798), de Williams Wordsworth y Samuel Coleridge, la
primera obra de este movimiento, pero otros mantienen que apareció una década
antes con las obras de Robert Burns, William Blake y Mary Wollstonecraft. A
continuación, exponemos algunos de sus más destacados representantes en el
mundo:
En el Romanticismo inglés,
destacan escritores como John Keats, Percy Byssche Shelley, Charles Lamb y
Sir Walter Scott. En Alemania, la corriente se fraguó en las obras de Johann
Wolfgang von Goethe, Clemens Brentano y los hermanos Grimm, y en la ideología
de los filósofos,
Johann Gottlieb Fitchte, Friedriche Schelling, Georg Wilhelm Friedrich Hegel,
fueron sus representantes.
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En España, son los escritores de la Generación de 1868 quienes aplican
las doctrinas del Realismo a la literatura, principalmente al género novelístico.
Surgen así nombres como José María de Pereda, Benito Pérez Galdós, Juan
Valera, Emilia Pardo Bazán, Leopoldo Alas "Clarín" y Armando
Palacio Valdés, entre otros. Dentro de los escritores más destacados está
Fernán Caballero, seudónimo de Cecilia Bölh de Faber, autora de La
Gaviota (1849), obra que se toma como hito del distanciamiento del
Romanticismo y Realismo en este país.
Además de la marcada influencia de Honoré de Balzac y Émile Zola en
las obras de la Generación de 68", los escritores españoles realistas
también incorporaron las técnicas narrativas ya practicadas por
los costumbristas quienes habían imitado el estilo descriptivo de Cervantes y
el género picaresco. A principios de esta corriente, los
realistas se centraban en el cultivo de la novela de tesis, género que tiene
como fin defender determinadas posturas ideológicas, pero a partir de 1880
los escritores gravitaron más hacia una estética derivada del Naturalismo
francés de Zola.
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